La unión del cuerpo y la mente es fundamental para poder realizar los ejercicios del método ideado por el alemán Joseph Pilates. La respiración, la concentración y el control de movimientos son la base de esta actividad técnica no reglada que busca mejorar la calidad de vida de quienes la practican. Entre ellos, quienes padecen dolores de espalda, además de niños y personas mayores.


Pilates es una actividad física, de salud, que cada vez está más relacionada con los beneficios físicos y con la recuperación del cuerpo».

Así lo define Javier Martínez, presidente de la Asociación Nacional de Entrenadores de Pilates (ANEP). Esto significa que lo que se busca es la recuperación de lesiones y la estilización corporal.

Al ser un método basado en ejercicios lentos, suaves y precisos, puede practicarlo cualquiera sin importar su edad o condición física. Es más, Javier expresa que es ideal para nińos a partir de cinco ańos hasta personas mayores. También es bueno para «enfermos de fibromialgia e incluso para personas con Síndrome de Down». Incluso es especialmente recomendable para todos aquellos que padezcan problemas de espalda provocados, principalmente, por las malas posturas, ya que propicia una reeducación postural.


Pilates, al ser un método basado en ejercicios lentos, suaves y precisos, puede practicarlo cualquier persona sin importar su edad o condición física


LOS PRINCIPIOS

La base de todos los ejercicios es una correcta respiración.

Este principio fundamental ayuda a oxigenar la sangre, a expulsar toxinas del cuerpo y a relajar los músculos. A su vez, es una acción que contribuye a la concentración, también esencial, ya que conecta la mente con el cuerpo. Por eso, cada uno de los actos son conscientes y controlados por la mente. De ahí que Pilates llamara a su método «el arte de la contrología», ya que todo está basado en el control de los movimientos.

Si se siguen estos principios, la calidad de vida mejora de forma casi inmediata. Es más, el propio creador de la técnica estaba tan convencido de ello que dijo: «En diez sesiones sentirás la diferencia, en veinte verás la diferencia y en treinta cambiará tu cuerpo».

DÓNDE Y CÓMO PRACTICARLO

En algunos gimnasios de nuestro país, el Método es considerado una actividad comercial más, a la altura de otras disciplinas, debido al auge que está experimentando desde hace unos cinco años. Pero realmente necesita unos requisitos mínimos y un acondicionamiento de las instalaciones con el propósito de que el entrenamiento se desarrolle correctamente.

Por eso, Javier Martínez recomienda acudir a centros especializados «a fin de obtener resultados y no perder la esencia de la actividad».

En ellos, se adapta el nivel de cada alumno al grado de dificultad -hay tres- de las clases, que, a su vez, pueden ser individuales o grupales.

Por ejemplo, en el caso de Pilates Matwork, Mat o de suelo, el número máximo de asistentes no debe superar las diez personas porque si no no se puede corregir al alumno y se pierde la conexión de este con el técnico. Por otro lado, las clases con máquinas están pensadas para llevar a cabo un entrenamiento personal, pero si esto no fuera posible, cinco alumnos es el límite. Como último consejo, cabe recordar que para que un entrenamiento sea completo, se deben combinar clases de suelo y de máquinas.


Pilates es una actividad técnica no reglada y no está considerada como un deporte porque, entre otros motivos, no es una actividad competitiva


FORMACIÓN DE PROFESORES

Pilates es «una actividad técnica no reglada y -añade el presidente- no está considerada como un deporte porque, entre otros motivos, no es una actividad competitiva».

Por eso, no está ni regulado ni tampoco tiene una federación como tal. Según explica Javier, «al no ser un deporte, no puede tener un ente federativo». La Asociación es, en la actualidad, la única entidad en España que aglutina a los profesionales de este sector.

Desde este organismo que reúne a unos 2.200 técnicos formados en Pilates, se recomienda a quienes quieran hacer un curso para obtener una titulación que se informen correctamente del número de horas lectivas del mismo -como mínimo deben ser 100-, además de investigar la escuela que lo oferta y saber qué profesores lo imparten, ya que en algunos casos no se cumple con todos los requisitos legales.

En este sentido, sería necesaria una regulación de la formación de los profesores para evitar fraudes y depurar así el sector. Siguiendo esta línea, la ANEP Pilates está presente en mesas de trabajo conjuntas con la Generalitat Valenciana para conseguir que este objetivo se vea cumplido.

JOSEPH PILATES Y SU MÉTODO

Joseph H. Pilates (1880- 1967) sufría problemas asmáticos desde pequeño y tenía una complexión débil.

Esto le llevó a estudiar el cuerpo humano y diversas disciplinas occidentales -gimnasia, danza- y orientales -yoga, tai chi-. Con los conocimientos adquiridos, después de escoger lo que creía mejor de cada técnica, creó su propio método durante su reclusión en la I Guerra Mundial, ideando varios ejercicios que pudieran realizar heridos y enfermos postrados en la cama utilizando cintas elásticas adosadas a ellas. De este modo, consiguió que mejorara su salud hasta tal punto que en la epidemia de gripe de 1918 ninguno de sus compañeros enfermó.

En un de sus dos libros, titulado «Tu salud: Un sistema correctivo de ejercicio que revoluciona el campo de la Educación Física«, expuso las teorías y su filosofía sobre la salud, la higiene y el ejercicio físico desarrolladas a lo largo de su vida.

Hasta que falleció, desarrolló movimientos que se podían ejecutar con aparatos o sin ellos. Como consecuencia, se puede decir que existen dos tipos de Pilates: de suelo o Matwork y con máquinas o Studio. Lo ideal sería que una clase, cuya duración no debe exceder una hora, combine ambas técnicas. En primer lugar, los ejercicios de suelo, que fueron los que inicialmente ideó Joshep Pilates, se llevan a cabo sobre una colchoneta. De todos ellos, recoge los 34 ejercicios básicos en uno de los libros que publicó, «Regreso a la vida a través de la contrología» (1945), como por ejemplo el sacacorchos (the cork-screw), que potencia los abdominales, o la foca (the seal), destinado a mejorar la flexibilidad. Como complementos, se pueden emplear cintas elásticas, balones de estabilidad o aros.

Por su parte, con las máquinas se perfeccionan los ejercicios y se obtienen resultados más rápidamente, aunque se recomienda tener cierto nivel antes de utilizarlas. Entre los aparatos más conocidos se encuentran Pilates Reformer, que es el más utilizado, Pilates Trapecio Cadillac, una de las primeras máquinas creadas por Joseph, las sillas, alta y baja y los barriles.