Algunos consejos para la preparación y realización a pie del Camino de Santiago

El hecho de realizar una actividad deportiva va, en numerosas ocasiones, asociado a vivir experiencias que de otra forma nos sería imposible disfrutar.

Realizar rafting, ciclismo o senderismo en maravillosos parajes naturales es una de las muchas experiencias que podemos vivir gracias a la práctica del deporte.

Otra muy interesante y atractiva es poder conocer una buena parte de la geografía del norte de nuestro país realizando el Camino de Santiago.

Realizar esta actividad requiere un buen número de días y, por tanto, la persona que se anime a completarlo en su totalidad deberá prepararse físicamente para poder afrontarlo con éxito.

En el caso de no contar con una buena condición física lo recomendable sería realizar un tramo del camino, de esta forma viviremos la experiencia aunque no disfrutaremos del atractivo que ofrecen muchas zonas de nuestra geografía.

En cualquier caso, es más que recomendable realizar rutas de senderismo desde unos 3 meses antes de la fecha prevista para la realización del Camino.

Si se practica este deporte de forma habitual no existe ningún problema, pero aquellos que nunca han realizado algo similar si que deberían atender a este consejo, y si es posible realizar estas rutas en las condiciones similares a las que nos encontraremos posteriormente, es decir, con una carga similar y el calzado que utilizaremos.

Durante nuestro recorrido deberemos llevar necesariamente una mochila para poder transportar todo lo que necesitemos.

El peso de esta mochila va a ser uno de los factores que deberemos cuidar, ya que un exceso de peso supondrá un problema que no nos hará disfrutar de la experiencia.

Este debe ser el menor posible y nunca superar los 10 kilos, lo adecuado es que sea el 10 % de nuestro peso corporal, pero en caso de necesitar llevar más cosas sin tener otra alternativa marcaremos como límite los 10 kilos citados.

Una vez seleccionado todo lo necesario que deberemos llevar en la mochila, el siguiente paso es colocarlo de manera adecuada en ella.

Una buena idea es separar el contenido similar en bolsas, de esta manera se encontrará todo en orden, y colocar los objetos más pesados al fondo de la mochila, así se encontrará en equilibrio y será más cómodo su transporte.

En la parte superior dejaremos aquellas cosas que usaremos más, como las botellas de agua, la cámara de fotos, las baterías de recambio del teléfono…

El calzado va a ser un elemento clave en nuestra actividad, este debe ser cómodo y el adecuado para andar decenas de kilómetros al día.

Nunca debemos lanzarnos a una aventura de este calibre con calzado recién comprado, este debe haber sido utilizado durante unos cuantos kilómetros para adaptarse a nuestros pies y evitar rozaduras, cosa que convertiría nuestra experiencia en un suplicio.

En el caso de que tengamos que andar durante un día de lluvia, el calzado quedará totalmente empapado.

Andar con el calzado mojado favorece que se produzcan rozaduras y bambollas, por lo tanto lo deberemos secar durante la noche.

Para ello una buena idea es introducir hojas de periódico arrugadas en su interior, las cuales iremos sustituyendo por otras secas cada 4 horas, de esta manera tendremos el calzado listo para caminar al día siguiente.

Deberemos prestar especial atención a la alimentación ya que vamos a realizar una actividad en la que el gasto calórico será muy elevado.

Para los momentos en que no nos encontremos cerca de algún albergue o población es recomendable contar con frutos secos o barritas energéticas que nos aportarán energía ocupando muy poco espacio.

Evidentemente no deberemos salir con un cargamento de estos productos desde el inicio, lo correcto es ir comprando en los diferentes pueblos o ciudades conforme vayamos avanzando y consumiéndolos.

Durante los primeros días deberemos realizar recorridos de distancia moderada, que iremos incrementando poco a poco, de esta manera adaptaremos a nuestro cuerpo a la actividad que estamos realizando.

Debemos tener en cuenta que vamos a tener que andar día tras día, por lo que los excesos de un día los pagaremos al siguiente.

¿Cuándo es la mejor época para realizar el Camino de Santiago?

Se puede realizar en cualquier momento del año, pero lo recomendado es hacerlo durante los meses en que la climatología es mas suave y favorable. Abril, mayo y junio son los meses ideales junto con septiembre y octubre.

Además, la ropa que utilizaremos durante estos meses es más ligera y abulta menos que la que necesitaremos en pleno invierno.

Siguiendo estas recomendaciones nuestra experiencia resultará mucho más gratificante.

Además no debemos olvidar atender al sentido común y seguir algunas normas de circulación, ya que en carreteras deberemos andar siempre por nuestra izquierda, evitar hacerlo de noche y si se hace porque no queda más remedio nos deberemos hacer ver mediante ropa reflectante y luces.

Además no debemos perder de vista nuestros objetos de valor en ningún momento.

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