Modelo ATR de planificación deportiva. Qué es y características


El modelo de planificación del entrenamiento ATR es uno de los más empleados actualmente dentro de los entrenamientos deportivos en multitud de deportes.

El modelo ATR es algo que todo entrenador personal debe conocer y, por tanto, formar parte del temario de un curso formativo de esta profesión.

El modelo ATR es, junto con otros modelos de planificación, una herramienta con la que cuenta un entrenador personal para estructurar y planificar los entrenamientos de sus clientes.

En este artículo vamos a ver qué es el modelo de planificación ATR, sus características, las ventajas que presenta y las desventajas.

¿Qué es el modelo ATR?

El modelo de planificación ATR, también conocido como Modelo ATR de Issurin y Kaverin, o modelo contemporáneo ATR, es un modelo formado por tres mesociclos, de los cuales se deriva su nombre:

  • Acumulación
  • Transformación
  • Realización

El modelo ATR se basa en concentrar la carga de trabajo, y fue propuesto por Issurin y Kaverin en el año 1986. Esto es distinto a lo realizado en la planificación tradicional, la cual busca mejorar diversos elementos a la vez.

La planificación ATR centra su trabajo en unos pocos elementos, y es sólo sobre ellos en los que se aumenta la carga de entrenamiento.

Esto va a provocar un estímulo muy fuerte debido a la aplicación de cargas tan concentradas, lo que llevará a que se produzca una pérdida de rendimiento durante los entrenamientos.

Sin embargo, si atendemos al principio de supercompensación, gracias a este se conseguirá elevar el rendimiento al final de macrociclo.

Otra diferencia que se puede apreciar entre el modelo ATR y la periodización tradicional, va a ser la duración.

Los mesociclos son 3, como ya hemos dicho, y estos van a durar entre 2 y 6 semanas, aunque lo más habitual es que duren entre 20 y 30 días.

Esto va a permitir alcanzar picos de forma de una manera mucho más regular que utilizando la periodización tradicional.

Características del modelo ATR de entrenamiento

Las características del modelo de planificación ATR hacen que sea una forma completamente diferente de trabajar a la propuesta por otros métodos de planificación tradicionales.

En este modelo ATR nos encontramos con que aparece una secuenciación de los mesociclos, y que se basa en la superposición de los efectos residuales de entrenamiento.

Los entrenamientos de capacidad aeróbica y los entrenamientos de fuerza máxima son los que tienen mayor efecto residual. Debido a ello, estos entrenamientos tienen que ser la base sobre la que introducir las posteriores cargas.

Por lo tanto, el entrenamiento debe empezar trabajando aquellas capacidades que generen el mayor efecto residual.

La siguiente fase ha de orientarse a desarrollar capacidades que generen efectos residuales de carácter medio, como son la fuerza-resistencia y la capacidad glucolítica.

Para terminar, el mesociclo final que se corresponde con la fase de realización, debe incluir las cargas que generan menor efecto residual, y que van a ser las relacionadas con el sistema de la PCR o el nivel de competición.

La estructura de los macrociclos, como ya hemos dicho, siempre va a presentar la secuenciación de mesociclos concentrados:

  • Acumulación
  • Transformación
  • Realización

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Distribución del trabajo en el modelo ATR

La concentración de una carga determinada entrenamiento, si hablamos de deportistas de élite, la podremos asegurar con un 40% del volumen de trabajo.

El otro 60% de la carga del mesociclo la podremos distribuir en cargas de diferente tipología, y deberemos tener en cuenta el hecho de que prevalezcan las del trabajo efectuado en el mesociclo anterior.

La distribución de los macrociclos en el plan anual con el modelo ATR, va a depender de los siguientes factores:

  • Del número y duración que tenga cada uno de ellos.
  • De la fase específica dentro de la temporada.
  • De la experiencia del deportista.
  • De la especificidad del deporte.

Una vez que el deportista ha finalizado el bloque de realización, estará en un estado que le permitirá manifestar su mayor rendimiento.

Debido a ello, debemos ubicar estos bloques antes de una competición o prueba de evaluación.

El modelo ATR es una representación en miniatura de un ciclo anual, en el que se va variando su estructura en función del momento de la temporada en el que nos encontremos, del nivel del deportista y de la especificidad del deporte.

Objetivos de los mesociclos en el modelo ATR

Veamos ahora cuáles son los objetivos de los tres mesociclos que forman parte del modelo de planificación ATR:

Mesociclos de acumulación en modelo ATR

Aquí el objetivo es aumentar el potencial motor del deportista, y crear una reserva de las cualidades básicas.

Se busca el desarrollo de las capacidades básicas, centrándose principalmente en la resistencia aeróbica y en la fuerza máxima; además de desarrollar componentes técnicos básicos.

La mejora de estas capacidades suele tener un efecto residual que se sitúa alrededor de los 30 días.

La carga del entrenamiento se concentra aplicando cargas con volúmenes elevados y con intensidades moderadas.

Mesociclos de transformación en el modelo ATR

En este mesociclo del modelo de planificación ATR, lo que se busca es realizar una preparación específica sobre la base de fuerza que hemos desarrollado en el mesociclo de acumulación.

Sobre la base creada en el desarrollo aeróbico, se mejora el abastecimiento de energía mixta aeróbica y anaeróbica, incrementado la resistencia especial a la velocidad.

Se debe aumentar la intensidad de entrenamiento y reducir el volumen. Con ello se intenta trasformar la mejora funcional que hemos conseguido en el mesociclo de acumulación, en un tipo de mejora más específica.

El efecto residual de estas capacidades va a ser menor, situándose en 15-20 días.

Por lo tanto, nos encontramos que los objetivos van a ser el desarrollo de la resistencia específica, el desarrollo de la resistencia a la fuerza, y la preparación técnico-táctica.

Mesociclos de realización en el modelo ATR

En el mesociclo de realización se va a buscar crear pautas para que, una vez llegado el momento de la competición, se puedan manifestar las mejoras conseguidas mediante la acumulación y la transformación.

Este mesociclo contiene bastante trabajo de fuerza-velocidad, y tareas orientadas a mejorar la actividad en competición donde entran en juego la resistencia aneróbica aláctica o la potencia.

Todas ellas presentan un efecto residual menor.

A modo de síntesis, veamos la siguiente tabla donde quedan plasmados los conceptos más relevantes sobre los objetivos de cada mesociclo ATR.

Ejemplo de modelo ATR de planificación

Para poder comprender mejor cómo distribuir el trabajo en el modelo ATR contemporáneo de Issurin y Kaverin, vamos a ver una serie de tablas en las que veremos, de manera más gráfica, como estructurar una planificación ATR.

Si queremos optar por mesociclos de unos 21 días, una distribución adecuada del trabajo es la siguiente:

Vayamos pasar a una visión más extendida, y veamos una planificación en la que se dan varias competiciones de manera continuada en el tiempo, con un espacio de varios meses entre ellos.

La distribución puede asemejarse a la siguiente:

Ventajas del modelo de planificación ATR

Las ventajas que ofrece el modelo ATR frente a la planificación tradicional son muy numerosas. De entre ellas vamos a destacar las siguientes:

  • El deportista cuenta con mayor motivación, ya que los entrenamientos varían con una mayor frecuencia que al emplear otras planificaciones.
  • La planificación ATR permite el poder participar en gran número de competiciones. De hecho, este es uno de los objetivos por los que se ideó.
  • Los entrenamientos están orientados a definir un menor número de capacidades, por lo que la mejora en ellas se produce en poco tiempo.
  • Los ciclos son de entre 14 a 30 días, por lo que se hace más cómo el manejo de estos periodos tan cortos, evitando largos y repetitivos periodos de entrenamiento.

Todo esto nos lleva a que el modelo ATR ofrece mayor motivación para los deportistas, ya que se producen cambios de orientación en cada periodo de la temporada.

Además, permite la participación en un mayor número de competiciones, y el poder adaptar los entrenamientos en función de lo cerca que estemos de los eventos deportivos en los que deba participar el deportista.

Por otra parte, las cargas variables permiten obtener mejoras más significativas, y poder plantear un entrenamiento más funcional ya que en el periodo de transformación y realización hay que buscar trabajar ejercicios integrales, de técnica y táctica específica para el deporte en cuestión.

Conclusiones sobre el modelo ATR

Una vez vista toda esta información acerca del modelo contemporáneo ATR para la planificación deportiva; es el momento de sacar algunas conclusiones y, así, conocer todos los detalles a la hora de utilizarlo como herramienta de entrenamiento.

La planificación de un entrenamiento no es un modelo cerrado. En todos los casos la vamos a poder organizar como más nos convenga en función de los objetivos y el deporte practicado.

El modelo ATR de planificación contemporánea tiene la ventaja de que nos permite trabajar con ciclos más cortos de entrenamiento. Esto nos lleva a que, a lo largo de la temporada, podamos alcanzar más picos de forma.

La planificación ATR es una forma de planificar que resulta muy adecuada para deportistas que son capaces de tolerar cargas de trabajo elevadas; es decir, para deportistas con experiencia y nivel algo elevado.

El punto anterior nos indica que la planificación ATR no es adecuada para deportistas principiantes, ya que con un bajo nivel de entrenamiento no se va a poder asimilar la carga tan grande que se genera durante el mesociclo de acumulación. Si esta fase no se lleva a cabo como corresponde, la reserva adaptativa a largo plazo se va a ver comprometida. En estos casos es más adecuado recurrir a la periodización tradicional.

A la hora de confeccionar los microciclos de la planificación ATR, va a ser vital atender a como podemos organizar las variables agudas del entrenamiento que se van a dar. Estas son el volumen, la intensidad, la frecuencia, el tiempo de descanso y la selección de ejercicios a aplicar. Con ello lograremos conseguir llevar nuestro entrenamiento hacia nuestro objetivo.


Los modelos de planificación deportiva son elementos de gran importancia para cualquier entrenador personal.

Sin ellos, no seríamos capaces de estructurar el trabajo a lo largo del tiempo, y se crearían serias dificultades para alcanzar los objetivos propuestos.

Por lo tanto, el modelo de planificación ATR, junto con el resto de modelos, deben formar parte del contenido de una buena formación para entrenadores personales.