Relación entre ejercicio físico y salud mental

El cuerpo humano a grandes rasgos se compone de dos apartados fundamentales, uno el apartado mental relacionado con el raciocinio, que controla los sentimientos y las emociones a la vez que se encarga de la gobernación del otro no menos importante el apartado físico

El ejercicio físico y la salud mental está íntimamente relacionados. A grandes rasgos, los humanos nos componemos de dos grandes apartados.

  • El apartado mental, relacionado con el raciocinio, los sentimientos y las emociones
  • El apartado físico, el cual es controlado por el apartado mental.

En muchas ocasiones habremos escuchado que la mente es importante para rendir adecuadamente a la hora de hacer deporte, y es que esta tiene mucha influencia cuando tenemos que hacer grandes esfuerzos, resistir el cansancio, motivarnos…

Pero pocas veces se habla de lo importante que es el ejercicio físico para contar con un buen estado de salud a nivel mental o psicológico, es decir, de la relación entre el ejercicio físico y la salud mental.

Es por ello, que en este artículo veremos la importancia de realizar ejercicio físico para contribuir al buen estado de salud de la mente, de manera que establezcamos un ciclo bidireccional que sea:

Buen estado de salud físico ßà Buen estado de salud mental

Equilibrio entre cuerpo y mente

El buscado equilibrio entre cuerpo mente viene determinado por diferentes factores que van apareciendo en nuestro paso por la vida.

Dentro de estos factores, aquellos que son externos a nosotros mismos no podemos preverlos ni controlarlos, pero sí que podemos y debemos es enfrentarnos a ellos con una actitud positiva.

Muchos de estos factores van a afectarnos tanto en el plano físico, como en el plano mental. Una enfermedad de un familiar, problemas económicos, una enfermedad nuestra, o mismamente una lesión deportiva son algunos ejemplos.

Ante estos “ataques”, la mejor defensa es contar con un físico y con una mente fuertes.

De nada nos servirá tener una figura perfecta, o una gran fuerza física, si ante cualquier contratiempo nos venimos abajo mentalmente y somos incapaces de obtener rendimiento de nuestro físico.

De igual forma, de nada nos servirá tener una mente de hierro si nuestro físico es incapaz de materializar los deseos, motivaciones e impulsos que nos genera nuestro cerebro.

Evidentemente nadie nace con este equilibrio entre el cuerpo y la mente, ya que es algo que se consigue con trabajo y entrenamiento.

Hacer ejercicio y salud mental

 Hacer ejercicio y salud mental

Hacer ejercicio nos va a ayudar a mejorar nuestra salud mental, y esto se va a deber a diversos motivos.

El primero de ellos es que al realizar ejercicio vamos a segregar diversas hormonas, y algunas de ellas harán mejorar nuestro estado de ánimo.

Es el caso de las endorfinas y de la adrenalina.

Las endorfinas son hormonas producidas por nuestro cerebro, y tienen una estructura parecida a la de los opiáceos como la morfina o el opio, pero sin los efectos perjudiciales que estos producen.

Las endorfinas actúan como analgésicos y estimulan los centros de placer, creando situaciones satisfactorias que contribuyen a eliminar el malestar.

Nuestro organismo produce endorfinas como respuesta a múltiples sensaciones, entre las que se encuentran el dolor y el estrés, algo que se genera durante el ejercicio físico de cierta intensidad.

Por otro lado, nos encontramos con la adrenalina, una hormona y neurotransmisor producida en las glándulas suprarrenales o adrenales, y que se libera mayormente en situaciones de estrés, peligro y excitación, algo habitual en deportes de cierto riesgo o extremos.

Su presencia va a favorecer la activación del cuerpo y ayudará al organismo a nivel físico y psicológico para poder estar alerta ante cualquier situación.

También nos vamos a encontrar con la dopamina, el neurotransmisor del placer, y que se genera cuando algo nos estimula o nos hace sentir bien.

Relacionado con la práctica deportiva, aspectos como el hecho de alcanzar objetivos y mejoras, o la aprobación de otras personas nos van producen placer, lo cual nos impulsa a seguir entrenando y a sentirnos bien con nosotros mismos.

No podemos olvidar a la serotonina, la hormona que se segrega cuando nos sentimos importantes, por ejemplo, cuando hemos realizado grandes esfuerzos y los hemos podido superar de manera satisfactoria.

Realizar deporte favorece la liberación de serotonina, ya que implica la superación de retos y fortalece el sentimiento de formar parte de un grupo (especialmente si se trata de deportes de equipo o que se pueden practicar con otras personas) con el cual nos sentiremos identificados.

Un aspecto importante es que las personas con depresión y ansiedad tienen niveles muy bajos de serotonina.

Condición física y bienestar mental

Condición física y bienestar mental

Cuando nuestro apartado físico es aceptable en cuanto a imagen exterior y salud interior, contamos con algo determinante para ayudar a asegurar también la salud mental.

Es por ello que todo lo que repercuta positivamente en nuestro apartado físico nos va a ayudar a estar mejor mentalmente.

¿Qué ocurre cuando alguien no se encuentra a gusto con su físico? Lógicamente que va a contar con una preocupación en su mente que va a aparecer en diversos momentos del día, afectándole psicológicamente.

Empezar el día viendo en el espejo una figura que no le gusta a su propio dueño o dueña no es una de las mejores formas de afrontar la jornada que queda por delante.

¿Qué solución tiene esto? Empezar a entrenar, buscar una actividad deportiva que nos motive, o buscar a un entrenador personal para indicarle como nos sentimos y lo que queremos conseguir.

Las personas que buscan cambiar su físico para sentirse mejor consigo mismas suponen una parte importante de los clientes de un entrenador personal, por ello resulta interesante que estos profesionales sepan cómo tratar a estas personas para conseguir que puedan alcanzar su objetivo.

Una herramienta importante para los entrenadores personales en estos casos es la psicología deportiva y la motivación, en la cual se pueden formar para mejorar su trabajo con los clientes.

Salud física y mental

Salud física y mental

Acabamos de hablar sobre la importancia de sentirse a gusto con el físico de uno mismo o misma, para sentirse bien mentalmente.

Pero no debemos olvidar que el ejercicio físico está ligado a un buen estado de salud, y que el hecho de contar con este buen estado de salud nos va a ayudar a estar mejor mentalmente.

La falta de ejercicio físico, y los estilos de vida sedentarios son uno de los principales factores que van a propiciar la aparición de enfermedades como la diabetes tipo 2, la hipertensión, o diferentes problemas cardiovasculares, especialmente cuando se sigue una mala alimentación.

Existen infinidad de estudios, los cuales han podido demostrar que realizar actividad física de carácter moderado 2 o 3 veces por semana, basta para prevenir ciertas enfermedades, o para mejorar los síntomas de buena parte de ellas.

Por lo tanto, nos encontramos ante una cadena que puede ser la siguiente:

Ejercicio físico à Buen estado de salud físico à Buen estado de salud mental

De hecho, el ejercicio físico moderado y regular es una de las mejores recetas para mejorar la calidad de vida de personas que padecen ciertas patologías y enfermedades como la osteoporosis, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica, la enfermedad arterial periférica o la insuficiencia cardíaca.

El deporte y sus beneficios en la salud mental

El deporte y sus beneficios en la salud mental

Ahora que ya conocemos la relación entre el ejercicio físico y la salud mental, podemos enumerar o recopilar cuáles van a ser los beneficios que nos va a ofrecer el deporte en relación con nuestra mente:

  • Permite aumentar la autoestima, ya que entrenar duro va a permitir, por una parte, mejorar la estética de la persona; y por otra, hacerle ver de lo que es capaz de llegar a realizar y superar mediante trabajo y constancia.
  • Permite estimular el trabajo de la inteligencia emocional, al entrar en juego elementos como el autocontrol de las emociones, el autoconocimiento a la hora de abordar un esfuerzo, o el hecho de saber adaptarse a la condición física de otros compañeros de menor nivel físico.
  • Va a mejorar la autoeficacia personal, al hacer ver a la persona que mediante trabajo y una buena planificación deportiva, será capaz de superar situaciones complicadas.
  • Mejora la capacidad de readaptarse a una situación tras un imprevisto o alteración. Una vez se conoce el camino adecuado, es más fácil volver a él cuando algo nos obliga a salirnos del mismo.
  • Favorece las relaciones sociales, tanto en deportes de equipo como en deportes individuales. En los deportes de equipo resulta obvio que una persona deberá relacionarse con sus compañeros; mientras que los deportes individuales podremos practicarlos con otras personas (ciclismo, running, senderismo…), o realizar actividades dirigidas grupales en centros deportivos.
  • Ayuda a mejorar los hábitos de vida y reconducirlos hacia otros más saludables, ya que es habitual que a la hora de practicar deporte surja un interés en mejorar el estilo de vida en general, y también resulta más fácil crear un círculo de amistades que sigan hábitos de vida saludables, entre los que se encuentran el seguir una dieta equilibrada, no fumar, no abusar del alcohol…
  • Mejora la disciplina al tener que mantener una constancia en los entrenamientos para poder seguir mejorando, o al tener que cumplir con horarios.
  • En el caso de personas que padecen depresión, ansiedad o estrés, va a permitir reducir la dosis o prescindir de determinados medicamentos ya que, como hemos visto, el ejercicio físico libera ciertas hormonas que ayudan a combatir estos estados.
  • La mejora del estado físico y mental general, va a hacer que sea menos probable entrar en estados de estrés, ansiedad o cualquier otro trastorno a nivel psicológico.
  • El deporte ayuda a prevenir o ralentizar el deterioro cognitivo que se produce con el paso de los años. Contamos con diversos estudios que han podido demostrar que la actividad física, en especial la que se realiza en la juventud y en la etapa adulta, consigue aumentar las sustancias químicas del cerebro que ayudan a la prevención de la degeneración de las neuronas, proceso asociado a las demencias o al Alzheimer.

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Va a ser importante establecer unos hábitos saludables, cuidar la dieta (para lo cual será necesario conocer los fundamentos de la nutrición deportiva), realizar ejercicio físico, cuidar la estético y contar con aficiones saludables.

Todo ello va a asegurar que el apartado mental quede reforzado positivamente cerrando el círculo con la mejora física y ayudando a estar en constante motivación para llevar con ilusión el esfuerzo que requiere dicho trabajo físico.


La conclusión de todo esto es que, si queremos estar mentalmente equilibrados y sanos, debemos recurrir a cuidar nuestro cuerpo y nuestra alimentación, es decir pasar a la acción con ejercicio físico.

Para ello podemos recurrir al gimnasio, donde podremos elegir multitud de disciplinas y actividades del fitness, con o sin elementos complementarios para todos los gustos, como, por ejemplo, actividades con soporte musical como spinning, Cubbá, body training, cardio box, MMA Fit, Style Box Combat… o actividades con un fuerte componente mental, como el Yoga o el Pilates.

Mejorar los hábitos de vida y reconducirlos hacia otros más saludables

O en la naturaleza o en las ciudades y pueblos, donde también tenemos un abanico amplio de opciones como el running, el ciclismo, la escalada, el senderismo…

Evidentemente vamos a poder realizar diferentes actividades físicas o deportes a la vez, de forma que, mediante un entrenamiento cruzado, y con una buena planificación deportiva, intentemos trabajar todas las cualidades físicas básicas como son la fuerza, la resistencia, la velocidad y la flexibilidad, combinando todas ellas.

Por otro lado, no debemos olvidar todo lo relativo a la alimentación, ya que no serviría de nada llevar una buena programación de entrenamiento físico si no lo acompañamos de los criterios adecuados en lo relacionado a cantidades, combinación y calidad de los nutrientes.

Tampoco podemos olvidar las ayudas nutricionales o ergogénicas que nos pueden dar los diferentes suplementos alimenticios existentes en el mercado, y que pueden suponer una ayuda para mejorar nuestro rendimiento deportivo.